sábado, 11 de febrero de 2012

Murió el Flaco Spinetta, Viva el Rock!

No conozco muchos casos en que se haya planteado una relación de afecto tan fuerte como la que se dió entre Luis Alberto “El Flaco” Spinetta y su público. Una relación que nació allá por los ‘70s, cuando el Rock argentino empezaba su auge, y que se fue transformando y afirmando a través del tiempo. Spinetta siempre fue consecuente con sus seguidores devolviéndoles ese afecto en forma de música, con un trabajo artesanal y digno.

Esta conducta permaneció inalterable durante toda su carrera; podemos disentir con su música, con su mensaje, pero es innegable el cuidado que ponía en la calidad de cada una de sus composiciones. De carácter arrebatado e impulsivo, supo plasmar letras y melodías difíciles de olvidar:

Muchacha ojos de papel, adonde vas?
quedate hasta el alba.
Muchacha pequeños pies, no corras mas,
quedate hasta el alba.
Sueña un sueño despacito, entre mi manos,
hasta que por la ventana suba el sol.
Muchacha piel de rayón, no corras mas,
tu tiempo es hoy...
Y no hables mas, muchacha corazón de tiza,
cuando todo duerma te robare un color.
Muchacha voz de gorrión, adonde vas?
quedate hasta el día.
Muchacha pechos de miel, no corras mas,
quedate hasta el día.
Duerme un poco y yo, entre tanto, construiré
un castillo con tu vientre,
hasta que el sol, muchacha, te haga reír,
hasta llorar, hasta llorar.
Y no hables mas, muchacha corazón de tiza,
cuando todo duerma te robare un color.

Momentos inolvidables, llenos de poesía, de figuras dinámicas que se mueven en el viento.

Cuida bien al niño, cuida bien su mente,
dale sol de enero, dale un vientre blanco,
dale tibia leche de tu cuerpo.
Todas las hojas son del viento,
ya que el las mueve hasta en la muerte;
todas las hojas son del viento,
menos la luz del sol.
Hoy, que un hijo hiciste, cambia ya tu mente,
cuídalo de drogas, nunca lo reprimas,
dale el aura misma de tu sexo.
Todas las hojas son del viento,
ya que el las mueve hasta en la muerte;
todas las hojas son del viento,
menos la luz del sol...
menos la luz del sol.

Este poeta del rock, murió a los 62 años. Su cuerpo físico ha desaparecido pero su alma a quedado en cada una de sus canciones y en cada nota de su guitarra. Dentro de cada uno de nosotros. El tiempo pasará y seguiremos escuchando canciones polémicas, intensas y llenas de amor. Cantando sólo o ya sea con Invisible, Pescado Rabioso, Almendra, Spinetta Jade. Da igual, disfrutaremos de su arte siempre y tendremos que seguir viviendo sin su amor.
Si a tu corazón yo llego igual
Todo siempre se podrá elegir
No me escribas la pared
Sólo quiero estar entre tu piel

Y si acaso no brillara el sol
Y quedara yo atrapado aquí
No vería la razón
De seguir viviendo sin tu amor

Y hoy que enloquecido vuelvo
Buscando tu querer
No queda más que el viento
No queda mas que el viento

Y si acaso no brillara el sol
Y quedara yo atrapado aquí
No vería la razón
De seguir viviendo sin tu amor.
Adiós Flaco. Eres un grande.


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